Buñuel, México y Priscila


Los archivos de Justo Serna

Estoy aquí, en tierras valencianas, gozando de un descanso no programado. En realidad es una parada o un parón. No sé.

Me gusta trabajar, pero a mi aire y por sacudidas, según un tema nuevo o viejo me provoque de manera caprichosa.

Entonces, cuando esto ocurre, leo y leo sin detenerme. Me tomo mis notas y, si estoy inspirado (o eso creo), escribo unas líneas.

No me gusta releerme. En lo escrito siempre descubro fórmulas mejorables o solecismos imperdonables. O cacofonías deliberadas como las que ahora preceden.

Y así continúo, leyendo y escribiendo privadamente hasta que el objeto de mi obsesión comienza a resultarme tedioso, un latazo.

Entonces, siento un vacío interior o un empacho, no sé. Y me cuesta escribir y leer. Mejor dicho, me cuesta leer algo que me atraiga con furia o placer.

Ahora estoy sumido en una melancolía llevadera. No hay nada nuevo que me trastorne.

Ver la entrada original 239 palabras más

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.